Revisión de radicación
Verifica la completitud documental y señala de inmediato cada requisito pendiente. Cada expediente se procesa en un entorno aislado que se destruye al terminar.

Revisión de expedientes con IA,
bajo criterio humano.
Nora lee cada expediente radicado, verifica la completitud documental, contrasta el proyecto con la norma urbanística y proyecta las observaciones. Su equipo revisa, ajusta y firma.
Agentes durables acompañan el proceso desde la radicación hasta el acto administrativo — con el criterio propio de su despacho y siempre bajo la firma de su equipo.
Verifica la completitud documental y señala de inmediato cada requisito pendiente. Cada expediente se procesa en un entorno aislado que se destruye al terminar.
Contrasta el proyecto con la norma aplicable al predio.
Alertas de términos e informes por correo, en la web del despacho o programados cada mañana. Sin instalar nada nuevo.
Nora carga las plantillas, interpretaciones y precedentes propios de cada curaduría como instrucciones permanentes. Cada despacho tiene, en la práctica, su propia Nora.
Cuatro pasos entre la radicación y el acto administrativo. El último es siempre humano.
Nora recibe planos, memorias y certificados en el formato en que su ventanilla ya los recibe. No hay que cambiar el flujo de radicación ni pedirle nada distinto al solicitante.
El agente carga el POT vigente del municipio, el Decreto 1077 de 2015 y los actos administrativos que afectan el predio — siempre contra la versión aplicable a la fecha de radicación.
En horas, no en semanas, Nora entrega un borrador del acta de observaciones. Cada hallazgo cita el artículo que lo sustenta y el plano o folio donde aparece.
Su equipo revisa, ajusta y descarta lo que no aplique. Nora no expide licencias ni decide: prepara el expediente para que la decisión se tome con todo a la vista.
Un expediente contiene datos personales y proyectos privados. Nora está construida para que esa información nunca salga del control de la curaduría.
Cada expediente se procesa en un entorno aislado que se destruye al terminar. Ningún plano ni dato queda almacenado.
Trabajamos únicamente con proveedores bajo acuerdo de no entrenamiento. La información de la curaduría no alimenta ningún modelo.
Tratamiento conforme a la Ley 1581 de 2012. Cada consulta queda registrada y es auditable por el despacho.
Ninguna revisión se pierde a mitad de camino: si algo falla, el proceso se reanuda en el paso exacto donde quedó, con cada paso registrado.
Estamos trabajando con un grupo reducido de curadurías para construir la herramienta sobre expedientes reales. Déjenos sus datos y le mostramos una demostración con casos de su propia curaduría.